¿Cuál es la diferencia entre Alzheimer y demencia?

alzheimer y demencia: en que se diferencian

«Alzheimer» y «demencia» son dos términos que solemos usar como si significaran lo mismo. Pero existe una diferencia importante entre Alzheimer y demencia que conviene conocer, porque entenderla ayuda a comprender mejor qué le ocurre a una persona diagnosticada y qué cuidados necesita.

Qué es la demencia

La demencia no hace referencia a una enfermedad concreta, es un término general que engloba un conjunto de síntomas. Es el resultado de diversas enfermedades y lesiones que afectan al cerebro y que provocan un deterioro progresivo de funciones como la memoria, el razonamiento, el lenguaje, la orientación o la capacidad de realizar tareas cotidianas.

Una buena forma de entenderlo es pensar en la fiebre: la fiebre es un síntoma que puede tener muchas causas distintas. Con la demencia ocurre algo parecido, ya que agrupa una serie de manifestaciones que pueden deberse a diferentes enfermedades de fondo.

Qué es el Alzheimer

La enfermedad de Alzheimer es una de esas enfermedades de fondo, y la más frecuente de todas. Representa entre el 60 % y el 70 % de los casos de demencia, lo que la convierte en su causa principal. Se trata de una enfermedad neurodegenerativa, descrita por primera vez por el neurólogo Alois Alzheimer en 1906, que se caracteriza por la acumulación en el cerebro de las proteínas beta-amiloide y tau. Ese proceso daña las neuronas de forma progresiva y da lugar a un deterioro que suele comenzar por la pérdida de memoria reciente y las dificultades de orientación.

La diferencia entre ambas

La relación entre ambos conceptos se resume así: la demencia es el paraguas y el Alzheimer, el tipo más común que se cobija bajo él. Dicho de otro modo, toda persona con Alzheimer tiene demencia, pero no toda demencia se debe al Alzheimer. Por eso el diagnóstico preciso resulta tan importante: identificar la causa concreta permite ofrecer el tratamiento y los cuidados más adecuados en cada caso.

Otros tipos de demencia

Además del Alzheimer, existen otras causas frecuentes de demencia que conviene conocer. 

La demencia vascular, provocada por problemas en el riego sanguíneo del cerebro, suele aparecer tras uno o varios ictus. La demencia por cuerpos de Lewy se asocia a alteraciones del movimiento y a fluctuaciones en la atención. Y la demencia frontotemporal afecta sobre todo al comportamiento, la personalidad y el lenguaje, y tiende a manifestarse a edades más tempranas. En muchas personas mayores también coexisten varias de estas causas a la vez, lo que se conoce como demencia mixta.

Una realidad cada vez más presente

Las cifras ayudan a dimensionar el reto. Según la Organización Mundial de la Salud, más de 55 millones de personas conviven con demencia en el mundo, y cada año se diagnostican cerca de 10 millones de casos nuevos, uno cada tres segundos. En España, la Sociedad Española de Neurología estima que unas 800.000 personas tienen Alzheimer y que la cifra alcanzará los dos millones en 2050, impulsada por el envejecimiento de la población

Existe, además, un dato que nos hace pensar: se calcula que el 30-40 % de los casos totales de Alzheimer están todavía sin diagnosticar. Detectar la enfermedad de forma temprana permite planificar mejor los cuidados y poner en marcha antes las terapias que ayudan a ralentizar el deterioro.

Comprender para cuidar mejor

Distinguir entre demencia y Alzheimer no es una cuestión meramente terminológica. Conocer la causa concreta del deterioro cognitivo orienta el trabajo de los equipos profesionales, ayuda a las familias a entender lo que está ocurriendo y permite diseñar una atención verdaderamente adaptada a cada persona. En los centros sociosanitarios, esa mirada individualizada es la base de un cuidado respetuoso, seguro y centrado en quien más lo necesita, y en Medicip Health trabajamos cada día para ello.