Pulsar el timbre para avisar a enfermería es un gesto cotidiano para la mayoría de los pacientes. Para algunas personas, sin embargo, ese movimiento tan sencillo resulta imposible. De ahí nace un nuevo proyecto que afrontamos junto a uno de los centros de referencia internacional en lesión medular: el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo.
Desde Medicip Health vamos a dotar de timbres mentonianos y de soplido a sus habitaciones: sistemas de llamada adaptados a pacientes con movilidad muy reducida.
El reto: que todos los pacientes puedan pedir ayuda
En un hospital como este, muchos pacientes conviven con limitaciones funcionales graves. Personas con tetraplejia, con movilidad muy reducida o dependientes de ventilación mecánica pueden ser incapaces de activar por sí mismas un pulsador de llamada convencional.
Las consecuencias de ello pueden ser graves. Cuando una persona no puede avisar al personal sanitario por sí misma, depende por completo de terceros para algo tan esencial como pedir ayuda, lo que puede alargar los tiempos de respuesta en situaciones que a veces son urgentes.
La solución: adaptar la llamada a las capacidades de cada persona
El proyecto dotará a las siete unidades de hospitalización del centro de 82 sistemas de llamada adaptados, pensados para ajustarse a las capacidades de cada paciente, y consiste en las siguientes soluciones complementarias:
1. Pulsadores mentonianos. En lugar de un pequeño botón, estos dispositivos incorporan una varilla que activa la llamada con solo inclinarla en cualquier dirección. Aunque están concebidos para accionarse con la barbilla, su diseño permite usarlos con otras partes del cuerpo, según la movilidad de cada persona. Además, van montados sobre un brazo articulado con varias rótulas que el personal puede orientar y acercar sin herramientas, de modo que el mismo sistema se adapta a pacientes con capacidades motoras muy distintas.
2. Pulsadores fónicos o de soplido. Para quienes tienen una movilidad extremadamente reducida pero conservan capacidad respiratoria, estos dispositivos permiten activar la llamada soplando o aspirando a través de una pipeta flexible. El sistema detecta esos cambios de presión y los convierte en un aviso a enfermería. Incorpora, además, un depósito decantador que evita que la saliva alcance el mecanismo, garantizando su higiene y fiabilidad.
Integración: la clave de un proyecto así
Un aspecto esencial de esta actuación es que los 82 dispositivos no funcionarán como aparatos aislados. Todos ellos se integrarán eléctricamente en el sistema de llamada paciente-enfermería que el hospital ya utiliza en sus habitaciones.
Esto es lo que convierte un proyecto de accesibilidad en un proyecto de ingeniería. El objetivo es que la forma de activar la llamada se adapte a cada paciente, pero que la señal llegue siempre al personal a través de la misma infraestructura, de manera homogénea y fiable en todo el centro. Por eso el trabajo de Medicip Health incluirá las pruebas de integración junto a los equipos de mantenimiento y electromedicina del hospital, y la formación presencial del personal médico, de enfermería y técnico en todos los turnos.
Tecnología que devuelve autonomía
Para nosotros, proyectos como este resumen el sentido de nuestro trabajo. La tecnología sanitaria alcanza su mayor valor cuando elimina barreras y devuelve autonomía a las personas. Que un movimiento de barbilla, o incluso un soplido, se convierta en una llamada de ayuda directa al personal de enfermería es un ejemplo muy claro de ello.
Es, además, un orgullo poner nuestra experiencia al servicio de un centro como el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, referente nacional e internacional en la atención a la lesión medular, en una actuación con la que el hospital busca que sus pacientes ganen en independencia y seguridad.
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